En los días antiguos, cuando los manuales de JOC eran aún jóvenes y las mesas de juego ardían con la luz de las primeras aventuras, muchas personas caminamos por sendas hoy casi olvidadas.
Cruzamos las montañas sombrías de RuneQuest, recorrimos los reinos perdidos de Stormbringer, alzamos la vista hacia las estrellas de Star Wars, quemamos brujas en Aquelarre, y descendimos, temerarios, a los abismos donde acechan los dioses oscuros de La Llamada de Cthulhu.
Cruzamos las montañas sombrías de RuneQuest, recorrimos los reinos perdidos de Stormbringer, alzamos la vista hacia las estrellas de Star Wars, quemamos brujas en Aquelarre, y descendimos, temerarios, a los abismos donde acechan los dioses oscuros de La Llamada de Cthulhu.
