Hay un tema recurrente que se lleva escuchando en nuestro mundillo desde hace muchos años y que se resume en la pregunta: ¿hay relevo generacional? Normalmente, las respuestas suelen ser muy pesimistas, pues muchos jugadores veteranos no vemos a chavales en la afición. Los más optimistas indican que es normal no ver a adolescentes en jornadas donde la edad media de los asistentes se sitúa en los cuarenta... Esto último tiene sentido, y señalan, asimismo, que en caso de que los haya, lo normal es que jueguen en sus casas.
Otro interrogante que ha surgido en los últimos años es si, tras el éxito de Stranger Things, ha podido haber una oleada de nuevos jugadores atraídos por la serie. Sin ir más lejos, yo mismo me lo pregunté con motivo de la Caja de Inicio especial de Stranger Things (aquí).
En fin, hoy no os traigo un análisis del que se puedan sacar conclusiones, pero sí un ejemplo concreto que, además, me parece precioso. Pero comencemos por el principio:









