"Aunque la vida cambió el guion, aquellos días viven en mí, no se han ido, siguen aquí..."
Palabras de mi amigo Raúl, otro para el que el rol de los 90 supuso algo más que un juego.
A nuestros cincuenta años, la nostalgia pesa a veces más que cien losas y menos que las ganas de volver a vivir aquellos años. En mi caso, supuso el comienzo de una saga literaria basada en la trama de una de las mayores campañas que esta España había visto o verá en años.
Quise integrar a todos los partícipes de mis “maravillosos años”: amigos, libros de fantasía y cine… ¡Por Crom! Y creo que lo conseguí en parte, o eso me comentan aquellos que leyeron Las Cumbres de Ethar: El secreto tras las runas.
No buscaba una obra magna de la literatura, solo que mis amigos me comentaran después de leerla: “Me apetece jugar una partida”.









