Lo hemos oído muchas veces en los últimos años: el mundillo rolero se encuentra en uno de sus mejores momentos. Cada año se publican más juegos de rol y el aficionado tiene una gran variedad donde elegir. Incluso juegos cuyo público objetivo es pequeño, salen a la luz gracias a tiradas reducidas, mecenazgos o preventas.
Sin embargo, en un mundo globalizado como el que nos ha tocado vivir, factores que no tienen nada que ver con los juegos de rol (como la pandemia, o la invasión de Ucrania) han derivado en un incremento del precio del papel, el cartón (necesario para las encuadernaciones en tapa dura) y los transportes. Aunque Despertaferro Ediciones no es una editorial "rolera", su artículo "No hay papel" ha explicado la situación de una forma muy clara.








