domingo, 18 de enero de 2026

Nuestro invierno compartido

Hay muchos momentos peligrosos en el año. Son aquellos en los que nos sumimos en una oscura espiral de reflexión con una visión sesgada y caprichosa de la memoria. Como en un cuento de Dickens, nuestros fantasmas del pasado, presente y futuro ponen en entredicho nuestro gozo y esfuerzo: si deberíamos dejar de intentar aquello que alguna vez nos llenó, si el dinero, el tiempo y la compañía han de reubicarse.


Es agridulce compartir gustos pero dejar de coincidir en espacio y tiempo. Veo mucha gente en “el invierno del rolero”, conocido en general como “la travesía del desierto”. Es triste y natural que nuestros caminos se separen. En ocasiones alguna de esas personas regresa para un mero “cameo” y volvemos a reír casi sin parar. Casi…

 


Hay vaivenes entre la hiperactividad y la soledad. Las diferentes casuísticas de los jugadores no es algo que se limite a lo diario y constante. Al final los grupos se componen de individuos y este ocio no siempre está presente; y es que hasta las propias editoriales pasan temporadas de letargo o se extinguen. Razones de bajas: monotonía o pasividad; discusiones en la mesa o fuera de ella; diferencia de gustos sobre tipo de partidas o mesas; falta de masters o jugadores; afán narrativo (personas que solo quieren dirigir, sin alternar ni jugar); dirección quemada de ser la única persona que narra; cargas familiares, laborales, formativas y mudanzas; falta de tiempo en general… Por supuesto, la imposición de otra afición lúdica, no solo Magic: wargames, videojuegos, juegos de mesa, etc. 

Voy a repasar mi trayectoria en las comunidades y asistencia a eventos a lo largo de los años para poder valorar si realmente existe una red, si se ha perdido demasiado el contacto y si estoy logrando aportar.


Grupos


Tuve la enorme suerte de que en mi pueblo, Arroyo de la Miel, ya había un club de rol: Maestros de sueños (MdS para abreviar). En mi verano de 1999, varios veteranos (Pablo Artillo, Iván/Tharkas y Salvarian) nos enseñaron a jugar, lidiaron con nuestra incabalgable juventud (aka estulticie) y nos aventuraron en mil mundos y sistemas. Tenían una biblioteca para “apoyar la causa” y fomentaban la actividad con revistas y eventos. Después los novatos (enérgicos y carentes de responsabilidades) nos quedamos al frente. Comencé tras la pantalla con Aquelarre y mi querido Warhammer Fantasy; mi compi José/Tithian recogió el testigo con Mundo de Tinieblas y D&D (2ª, luego 3ª). Los amigos se fueron dispersando, en alguna ocasión quedábamos y pocas veces era para jugar. Retirado pero no acabado, seguí comprando, leyendo, maquinando. No paré. Nunca lo he hecho.


Sobre todo dejamos de ser novatos. Volví a coincidir con Tithian en varias ocasiones: un par de campañas en 2014 y, hace poco, nos dirigió otra de Darksun. Durante el confinamiento regresó mi compañero de andanzas de toda la vida, Rubén/KashmirKarel, de forma insólita y loable con una campaña online de D&D5ª.




En 2014 conocí a Elisa/Nakya, compartimos afición, vida y proyectos. Indagábamos en foros y blogs. En 2015 se retiró Jesús Rolero mientras soñábamos con hacer realidad Rolmancia (se haría de rogar); su grupo mantuvo y consolidó lo que vendría luego: Miguel/Isoka e IvánAlonso/Traynar (tándem imbatible en creación y narración), Patri/Ptr y su clan Duarte, entre otr@s. Hicimos jornadas caseras y montamos mesas para la Noche en Blanco en Comic Stores de Fuengirola. Desde 2020, al menos de forma anual y con un cumpleaños como excusa, Nakya crearía un vivo; refinamos la fórmula haciéndolos en casas rurales.


En 2022 comenzamos a movernos por las redes como Rolmancia, grupo creativo. En la convocatoria de Oasis (Pórtico AEFCFT) logramos un doblete con unos vivos: El juicio del lobo (mío) y La logia de las sombras (Nakya). En 2023 Nakya y otras autoras fueron seleccionadas para la antología de vivos La dragona en la habitación (The Roamers y Maldragon), que ganó el Vetustini a mejor juego de rol (en la categoría de blog, Rol de los 90, obvio). Desde entonces ella ha impartido charlas en numerosos eventos, sigue colaborando y aportando a la comunidad.


Durante dos años fuimos con todo a TdN y Rolea: vivos, mesas y hasta talleres. Publiqué un artículo sobre Rolmancia en The Tapadera Vinellard. Realizamos Memento, vivo de fin de semana (ver Jornadas). Paramos un tiempo para recuperarnos de los esfuerzos, adaptarnos a los cambios en las vidas personales, sin fechas, tal vez para siempre. El rol sigue ahí para todos así como nos tenemos entre nosotros.



En 2016 conocí en persona a roldelos90 a través de un grupo de WhatsApp. AJ/Joey (MdS) me puso en contacto con Domingo/Surf (con el intermediario no llegaron a coincidir). Surf había estado de interino en mi pueblo y luego ambos nos mudamos a Mijas Costa. Allí, con mi camarada Ángel/Denzil (MdS), jugamos junto a Víctor/Negrus y Raúl/Delsenor, Surf la mayoría de veces a los mandos; poca broma, pero Ricard Ibáñez nos hermanó y acompañó; dejamos a medias El ojo perdido de Odínn, de Skjaldborg (Walhalla), alternamos con Aquelarre.

 
Juraría que en TdN 2019 fue la primera vez que nos juntamos allí y Mollina pasaría a ser nuestro lugar de cita anual e ineludible. También estrenamos la nueva morada de Negrus con narraciones de Surf y Delsenor que terminaron en TPK (morimos todos). Lo pasamos tremendamente bien. Sin embargo me dejaría una sensación agridulce que germinaría más adelante.
 

Confinados (2020) experimentamos gratamente el rol online con un arsenal de one-shots (genial formato). Negrus con Que nos comen los chinos (IMSERSO to the limit, aunque en mesa ya nos había narrado su adaptación de La vaquilla, para Gañanes). Surf con Cyberpunk (Todo por mi hijo, que sería recopilado en una antología), varias de Savage Worlds en general, un par de Weird Roma en particular. Ya en 2021 probamos Última Forsan (SW) y luego me animé a adaptar ahí la partida “Baronía de los condenados” (gracias a IGARol), que pese a ser de Warhammer Fantasy, le va como un guante.




En las d20Quest (2022) se alinearon las estrellas: Surf y el clan de los Cuenca (sus hermanos, con los que se inició en el mundillo), Negrus, Delsenor y, por primera vez para ellos, Tharkas (MdS). La organización pidió que improvisáramos alguna partida ilegal, cosa para la que solemos ir preparados por coincidir en mesa y no quedarnos sin jugar. Surf nos montó La caravana (D&D2ª, revista Dragón). Vapuleados, el final cayó sobre nosotros de forma sorpresiva y letal, casi sin opciones. De nuevo el sin sabor de un TPK… De aquella experiencia y las compartidas en 2019, inspirado en Mörk Borg, creé La escritura sagrada, una suerte de crítica y epílogo de las masacres, ni las primeras ni las últimas. Días después, en las TdN, pude narrársela a la mitad del grupo: Surf, Negrus y Tharkas (Delsenor nos acompañaba pero estaba probando Tesoro y gloria). Quedé muy contento y la llevaría más veces.


En las TdN del 2023 hice un impás y nos acercamos a Lucena (patria de roldelos90) para que Surf nos mostrase Alatriste. Al año siguiente, en las TdN nos dieron permiso para jugar una pirata y Tharkas nos dirigió una suya de L5A mañana y tarde. Poco después publiqué aquí mi primer artículo sobre el mecenazgo de CAMC.

Durante las d20Quest (2022) Carlos de roldesenfadado nos presentó Mörk Borg: él genial, la mesa fue de 10 y el juego me encantó; desde entonces llevo a los desenfadados y esa ambientación en mi corazón. Al año participaron en un vivo de Nakya y lo pasamos genial. Pude cerrar ese 2023 in extremis y online con varias de mis personas favoritas: La escritura sagrada para el canal, con Carlos, Miguel y el habitual Roy. En uno de los pases de Memento, Carlos hizo un papel redondísimo. Hemos coincidido poco pero seguimos manteniendo el contacto y las ganas de mucho más.





Con Oasis (Pórtico AEFCFT) se empezó en 2022 con la presentación de nuestros vivos. He probado el material de las revistas jugando online y en mesa, desde el PbtA Escalofrío a manos de su autora (Kaede), a narrar Pigmento (de CrisCrash), pasando por colaborar en sus jornadas online.

MálagaQuest es de lo más emblemático, sus integrantes y hasta quienes les rodean son irrepetibles. Colaboran pero se podría decir que están en hibernación desde las enigmaQuest en julio de 2023 (exceptuando Rolder@s con Anastasia). Siempre me alegra encontrar, hablar y aventurarme con uno de sus representantes, Juan/Tilmöst, así como Cris/Fedora (autora de False Face); con ella he jugado su partida de cabecera La ira de los cándidos (eduardoprofe), Marshut 21 (Ignacio Aranda) y muchas más.

 

 

Narrando por primera vez en TdN (2023, con IMSERSO) Ignacio de Walhalla me asaltó, no con una denuncia, como haría Degénesis y Nintento; me comió la vergüenza porque adoraba su web (thetapaderavinellard), grupo creativo y editorial. No me consideraba digno de dirigirles la palabra a esos semidioses (allí años antes, mientras compraba en un stand, mis compis de roldelos90 se fotografiaban con profeloko, una rabia). Así se inició otra buena amistad en la que me uno a su gran y sanísima comunidad. Ysystem se convirtió en el motor que hacía correr mis partidas.

Luego tuve el privilegio de jugar y compartir la experiencia que es la campaña Las llaves del reino (DiegoLópez/Darokin), que sacarán en breve (la vais a flipar). Probé con Tilmöst Cuervos de Asgard (buah, CAMC). Ayudé un poco a testear Huérfanos de la devoción (Ignacio Aranda, con la versión Lite de Ysystem que tanto me gusta y uso); curiosamente la dirigí en la asociación de juegos de mesa Guardados, que ocupa la misma sala que Maestros de sueños en su momento.

Triunvirato es de Motril, pero también colaboran en la mayoría de eventos de Málaga. Por ello y porque se han ganado mi corazón, soy un incondicional en sus jornadas.




Torredragon (Torremolinos) participa en eventos de todo tipo montando su stand de la tienda y partidas. Están creando una amplia, sana y envidiable comunidad, además de contar con un calendario ininterrumpido. He llevado partidas a sus mesas (como El rescate de don Sancho, de elenadesociales, hiper recomendable y compartida por ella en ichio) y tenemos planificadas más para este 2026.

Jornadas


En mi círculo tenían muy mala fama las jornadas de Mollina: el trato “mejorable” a los visitantes además de que no parábamos de tener mala suerte con las partidas (cuando nos tocaba alguna). En 2014 nos fuimos de doblete de jornadas con Tithian y su grupo: finales de julio y primeros de agosto, de Almería a Granada, Exmundi y JLA. Por cierto, la primera era de temática vikinga con demostraciones de Walhalla.


 2015 Nakya y yo hicimos nuestras primeras jornadas caseras: carteles, varios días de puertas abiertas en los que ofrecimos partidas a la vieja y nueva guardia de amigos. Fue un éxito de mesas desbordadas y memorables. En 2016 intentamos repetirlas pero no cuajó. Durante esa Noche en Blanco narramos varias partidas hasta la madrugada en la antigua Comic Stores de Fuengirola (con Isoka, que poco después nos hizo un vivo muy especial).

 


No encuentro ni recuerdo nada de 2017, síntoma de que la esclavitud no se abolió sino que se legalizó...

Logramos plaza en Rolea 2018, edición que se cancelaría. Ya teníamos plan de fuga y vacaciones reservadas, así que montamos nuestras microjornadas en Madrid con aquellos que consideramos familia: Traynar e Isoka. Plan perfecto de viaje, retiro y partidas amigables.


En 2019 estuvimos durante varios días en el vivo PsilosWorld, recreado literal y figuradamente en Westworld. Esas TdN las visitaría con Ptr y roldelos90.


Me había perdido todas las IberoRol (MálagaQuest) pero a mediados de 2022 acudí a su d20Quest. Roldesenfadado nos narró Mörk Borg (fui con Delsenor) y por la tarde improvisamos una macro partida con roldelos90 (ya comentada en su sección).


Desde 2023 he colaborado en todas las TdN y Rolea. Con Rolmancia llevando vivos, mesas y hasta talleres. En TdN 2024 decidí dar el máximo apoyo a las autoras, así que me apunté exclusivamente a sus sesiones. Por citar algunas: elenadesociales, anaciantarab, fedora, sandychan, emebe, lantla, isaleira, kaede, martairiarte, piorbe, profadelengua, profadequimica y nakya. Poco después, en unas jornadas online, se organizó la charla sobre la actualidad del rol: entre sus 8 participantes había 0 autoras/jugadoras…


 

Jugué en las Benalzero (grupo Zonazero) así como las EnigmaQuest (MálagaQuest).


En Motril (Triunvirato) llevé partidas a Jugando entre cómics y Leyendas de Alborán.

Narré en las jornadas online de Pórtico (Autoras y Halloween) con la perturbadora Pigmento de CrisCrash (la monté con Ragnarok pero me apetece pasarla a Ysystem3); también jugué.


En 2024 Rolmancia logró un proyecto muy ambicioso en Algeciras: el vivo de fin de semana “Memento Aude, un latido en poniente”. Aunamos esfuerzos con Tempusrol (Sara Zamudio fue una de las dragonas), tomando de germen y apoyo logístico a Guty. Se inscribieron participantes como para 3 pases y decidimos montar 2, cada uno para 40 personas. El resultado fue fenomenal: un lugar idílico, historias construidas con calidad, mimo en los detalles y la inmersión del reparto. Como el violinista que vende su alma por una pieza irrepetible, conllevó un coste a infinidad de niveles. Reconozco que no estaba en el mejor de mis momentos: agobios varios y la enfermedad de nuestra ancianita Tiga, cuya pérdida aún pesa. Éramos muchos en el equipo, sé que dimos el 120% y terminamos exhaustos. ¡Pero qué grandes!


Quedé muy contento en El faro de Oghma (Marbella), unas jornadas de varios días, muchas mesas y una organización súper cándida. Al año siguiente me tuve que repartir con las de Motril y solo pude montar 1 partida frente a las 3 de la edición anterior.

 


 

En 2025 la biblioteca de Arroyo de la Miel organizó con éxito varias jornadas de rol en mesa y vivos. Dirigí en la primera y jugué en la segunda. Este 2026 habrá una nueva cita el 7 de febrero, donde volveré tras la pantalla.

 

En verano hui al norte, disfrutando del fresco, las vistas, y desarrollando un par de ideas para IMSERSO. Un accidente me obligó a cancelar las partidas de TdN; la lesión aún perdura.


En una casa rural multitudinaria, emparejando a 8 de los más jóvenes, improvisé La torre de Rudesindus. No me canso de recalcar lo bien que funciona para cualquier grupo y lo creativo que resulta para sus jugadores.


A Rolea pude arrastrar a Tharkas y davidmoreno (con su grupo llevamos año y medio jugando partidas y campañas), con los que es genial intercambiar roleína. Echamos en falta a roldelos90, con quienes no ha sido posible coincidir de forma plena desde hace demasiado.
 

De Mollina me traje un mal sabor de boca que me quité en Torredragon gracias a una mejor versión de Horizonte fantástico (y que se dejaron secuestrar/invadir más allá del horario de cierre).

En conclusión


No he parado de dirigir en eventos y jornadas con el fin de mantener comunidades e interconectarlas, así como la labor de recuperar jugadores y atraer a nuevos. Seguimos siendo una afición atomizada que desconoce la cantidad de jugadores y grupos en sus alrededores; se podría decir mal y pronto que los hay muy endogámicos, pero también es lícito que con aquellos con quienes se está cómodo, es donde mejor se juega.
 

El problema no siempre está en los demás, su falta de compromiso o asiduidad; como jugador me puedo agobiar con las quedadas, no me gusta formar parte de varias campañas a la vez, tampoco dejarlas inconclusas. Como rolero tengo que reconocer que me cuesta estar presente, siempre saltando entre mis ideas potenciales y desdibujadas con su presunto confort, debiendo afrontar miedos y autosabotaje, intentando obligarme a mí mismo a concluir proyectos. Nota: por acortar el texto, reservo para otro artículo mis luchas internas y logros, lo que vulgarmente llamaríamos “mis partidas creadas”.
 

Por suerte no todo el mundo tiene problemas para jugar: los hay que llenan el calendario de partidas y luego cuesta meses coordinarse para una sesión. Aquellos que disfrutan de la experiencia online disponen de canales en plataformas genéricas y especializadas, así como el hiperactivo grupo de Telegram de los Mapunters. De esta forma se elimina de la ecuación los desplazamientos, las distancias y hasta se puede mejorar la organización.
 

Pese a que alguna gente se ha ido desvinculando y haya grupos que estén parados, otras personas se han animado a probar en otros lugares, integrarse y formar parte de un colectivo mayor. He jugado campañas en las que varios hacíamos 1h en coche para cada sesión, mientras que para ir al evento de Motril un compañero tenía 2h de viaje además de ir parando para recogernos. Las jornadas, sobre todo las de varios días, me parecen las mejores actividades para conocer y coincidir, además del pretexto perfecto para planificar una excursión con aquellos que echamos de menos.
 

Recorriendo mi bagaje me ha sorprendido gratamente la cantidad innumerable de sesiones disfrutadas con los amigos de roldelos90. No lo había dicho, pero hay que loar el trabajo de Surf como cronista de nuestro medio, algo que ha sabido plasmar en su libro “Entre críticos y pifias”. Espero que tal cantidad de buenos recuerdos lleguen a despertar a aquellos que han quedado recluidos a la lectura y regresen a compartir aventuras y risas.

Siendo optimista, tenemos por delante todo un año para demostrar a expertos y neófitos que el rol no tiene fronteras físicas ni una fórmula correcta, que cada uno de nosotros se divierte de una forma distinta, que no está muerta la afición que en nosotros yace eternamente.


Hay que agregar que poco a poco se está llamando a la vieja guardia para reflotar el club local en el que me inicié, Maestros de sueños. A mediados de este 2026 la asociación cumplirá 30 años, algo que esperamos celebrar como no puede ser de otra forma: con partidas.


Tanto si hemos compartido mesa, cruzado unas palabras, incluso si aún no nos hemos conocido, que nadie dude de una cosa: os quiero 3.000.

 


2 comentarios:

  1. Dani, muchas gracias por la entrada. Me ha gustado mucho recordar todas esas partidas donde hemos coincidido. Es más, ¡algunas hasta las había olvidado! :-)

    Como dices, creo que las jornadas nos han servido, entre otras cosas, para juntarnos. En fin, a ver si nos vemos pronto TODOS; prefiero en la casa de alguien que en unas jornadas, pero si tiene que ser así... ¡Lo importante es quedar! :-)

    ResponderEliminar