Para muchos aficionados Warhammer Fantasy no es solamente su juego de rol favorito, sino incluso el mejor juego de rol "jamás realizado". Aquí en España, sin embargo, tardamos once años en verlo traducido. Era, como decían, el último gran clásico que quedaba por ver en español. Hoy queremos repasar la trayectoria de este emblemático juego de rol que sigue editándose todavía hoy. ¿Nos acompañas?
Tras las dos primeras ediciones del juego de batallas con miniaturas Warhammer Fantasy Battle (1983 y 1984), en 1986 Games Workshop lanza Warhammer Fantasy Roleplay, el juego de rol basado en el universo del juego de miniaturas.
Desde muy pronto, este juego se convirtió en uno de los favoritos de muchos aficionados, y más todavía de los que llegaron a jugar su emblemática campaña El enemigo interior.
Aquí en España tuvimos noticias de este fantástico juego desde muy pronto. Así, hay ya una primera reseña en el número 3 de la revista Troll (enero de 1987). Posteriormente, hicieron una reseña más extensa en Troll #16 (marzo de 1989), a raíz de la versión francesa de Jeux Descartes (1988).
¿Por qué no sale en castellano?
Ese mismo año JOC Internacional comenzó a publicar juegos de rol en castellano y, un año después, lo haría Diseños Orbitales con Traveller (1989). Por alguna razón, ninguna de estas editoriales publicó Warhammer, ya sea porque no les interesase o porque no llegaron a un acuerdo con Games Workshop (recordemos que Diseños Orbitales llegó a publicar distintos juegos de mesa de la casa británica). Tampoco lo hizo Alfil, a pesar de publicar en 1991 el Warhammer 40K Rogue Trader.
Mientras tanto, Games Workshop va abandonando sus líneas de rol en beneficio de las miniaturas, que dejaban más dinero. Con respecto a nuestro juego, un primer paso en este cambio se da en 1989, cuando GW transfiere nuestro Warhammer Fantasy a una nueva filial, Flame Publications. Esta publicó algunos libros en los años siguientes, entre ellos la campaña Doomstones, pero se disolvió en 1992. De esta forma, GW daba carpetazo a su propio juego de rol.
Afortunadamente, en 1995 James Wallis adquiere la licencia de nuestro juego para su editorial Hogshead Publishing. La noticia es fantástica, pues no solo volvía a editarse en inglés un juego muy querido por la afición, sino que abría la posibilidad de editarse en otros idiomas.
Mientras tanto, y a pesar de no estar en castellano, Warhammer Fantasy había conquistado el corazón de no pocos aficionados de nuestro país, tanto de veteranos como de aficionados más jóvenes.
Así opinaba, por ejemplo, un vieja guardia como Chema Pamundi:
"Valga por delante que Warhammer es la niña de mis ojos. Es a la vez el mejor juego medieval fantástico (de hecho el único, el resto son más bien fantástico-medievales), de investigación (sí, hijos, sí, que aquí no todo es matar orcos y mutantes) y de terror (con permiso del Cthulhu... no, qué coño, y sin permiso también, estoy eufórico) que uno haya tenido el honor de arbitrar" (X-Man #24, marzo de 1998).
Joseba Calle, recién incorporado a Ludotecnia, pertenecía a una generación posterior, pero pensaba de forma similar. En su reseña se refirió a nuestro juego como "la Joya del rol europeo" e incluso "el mejor juego de rol de fantasía medieval jamás realizado" (V. Asuntos Internos #3, octubre de 1996).
Además, seguramente también habría más de uno que se lamentaba como él:
"Es una lástima que por las ambiciones lucrativas de una empresa como GW (...) este juego se quede perdido en algún archivo, y que las nuevas generaciones de roleros españoles se queden sin conocerlo (...)".
No sabemos si La Factoría leyó a Joseba, pero el caso es que se propuso publicar en castellano el juego de rol de Warhammer.
Un parto difícil.
En las páginas de la revista Dosdediez se hace referencia en varias ocasiones a lo complicado que fue conseguir la licencia:
"Tras varios meses de negociaciones y tiras y aflojas (Dosdediez #2, diciembre de 1997).
"Tras arduas negociaciones, La Factoría ha logrado hacerse con la licencia para publicarla en castellano" (Dosdediez #3, febrero de 1998).
Parece ser que La Factoría negoció directamente con la casa madre (Games Workshop), que en principio es lo lógico, y no con Hogshead Publishing, que es la que venía editándolo desde 1995. Recordemos que en esta época GW no tenía ninguna intención de publicarlo, de ahí que ni Games Workshop España lo sacase. Como hemos dicho, los juegos de miniaturas dejaban más beneficios.
Además, por lo que aparece en los créditos de la versión española ("A Games Workshop Inglaterra y Barcelona por su ayuda"), puede ser que GW España también ayudase en la negociación.
Por fin, en diciembre de 1997 ve la luz nuestro juego, bautizado como Warhammer Fantasía. Así lo publicitó La Factoría, con el famoso enano blanco del HeroQuest / White Dwarf.
Traducido por David Alabort, el libro tiene 360 páginas, tapa dura y encuadernación cosida. Se puso a la venta por 4.250 pesetas.
Trayectoria (1997-2004)
Según la revista Dosdediez, el manual básico se vendió muy bien esas navidades, por lo que La Factoría se vio obligada a adelantar la fecha de aparición de la Pantalla del DJ. Ese mismo año (1998), además, publicó las primeras partes de dos campañas diferentes: la archifamosa "El enemigo interior" y "Las piedras del destino".
Pantalla del DJ (mayo)
Sombras sobre Bögenhafen (El Enemigo Interior. Vol. 1) [junio]
Fuego en la Montaña (Las Piedras del Destino. Vol. 1) [noviembre]
1999
En 1999 se llegaron a publicar cuatro suplementos: Warhammer Apócrifo (un compendio de ayudas y aventuras publicadas en White Dwarf), La Muerte de la Luz (una campaña con nueve aventuras en un único volumen) y las dos siguientes entregas de "El Enemigo Interior".
Warhammer Apócrifo (enero)
La Muerte de la Luz (abril)
Muerte en el Reik (El Enemigo Interior. Vol. 2) [septiembre]
Middenheim: la Ciudad del Caos (El Enemigo Interior. Vol. 3) [diciembre]
2000
El año 2000 fue incluso mejor, pues la Factoría llegó a publicar hasta cinco suplementos.
El Poder tras el Trono (El Enemigo Interior. Vol. 4) [abril]
Sangre en las Tinieblas (Las Piedras del Destino. Vol. 2) [julio]
Algo huele a podrido en Kislev (El Enemigo Interior. Vol. 5) [julio]
La Roca de la Muerte (Las Piedras del Destino. Vol. 3) [septiembre]
Guerras entre Enanos (Las Piedras del Destino. Vol. 4) [diciembre]
2001
En 2001 solo hubo tres lanzamientos, pues parece ser que, en realidad, La Factoría dependía de que Hogshead terminase primero con las campañas pendientes (V. Dosdediez #18).
Warhammer Apócrifo 2 (enero)
Marienburgo (junio)
El Castillo Drachenfels (diciembre)
2002
Lo más destacado de este año es que aparecen los dos volúmenes que finalizan las dos campañas que se venían publicando por entregas: "El Enemigo Interior" y "Las Piedras del Destino".
La Oscura Sombra de la Muerte (marzo)
El Corazón del Caos (Las Piedras del Destino. Vol. 5) [septiembre]
El Imperio en Llamas (El Enemigo Interior. Vol. 6) [noviembre]
2003
Acostumbrados a varios suplementos cada año, en 2003 solo aparece la mini campaña El Señor de los Nigromantes. Es muy posible que este descenso en el ritmo de publicación se debiese a que la británica Hogshead Publishing había cerrado sus puertas en 2002.
El Señor de los Nigromantes (mayo)
2004
2004 es el último año en el que La Factoría publica algo para Warhammer, los dos volúmenes de Reinos de la Magia. Estos actualizaban el sistema de magia del manual básico, sistema que, según Shannon Appelcline, siempre fue un poco lioso y poco apreciado por la afición (V. Designers & Dragons).
Reinos de la Magia. Ars Theorica (marzo)
Reinos de la Magia. Ars Practica (¿julio?)
Y con esto llegamos al final de la 1ª edición de Warhammer Fantasy en nuestro país. Una trayectoria, la de La Factoría, que viene jalonada por un total de 22 publicaciones entre 1997 y 2004. Por supuesto, la historia de Warhammer Fantasy continúa en nuestro país, pero la parte correspondiente a la 2ª edición la veremos en otra entrada.
Mientras tanto, nos gustaría conocer vuestra opinión. ¿Qué os parece la trayectoria de esta 1ª edición de Warhammer por parte de La Factoría?

























Una entrada de altura, Domingo.
ResponderEliminarQue buenos recuerdos tengo de la 1ª edición del juego de rol de Warhammer Fantasy, pero como se nota que sufrió los devaneos de una GW que no sabía que hacer con el juego y deció convertirlo en licencia desde casi su nacimiento.
Además, la búsqueda de una entidad propia se nota mucho en esta edición, todavía soltándose de las garras de D&D (se aprecia en su sistema y en las adaptaciones de aventuras de AD&D 1ª) y buscando colaboraciones entre algunos de los mejores escritores roleros de la época (Graeme Davis, Carl Sargent o, incluso, Robin D. Laws).
Y esa búsqueda de entidad queda un poco emparedada en la edición de La Factoría donde, en algunos casos, se olvida de incluir las notas de los autores que acompañaban ciertos tomos.
Mismamente con Robin D. Laws sufre de este "anonimato forzado" en la traducción de El corazón del Caos jajaja.
Un artículo genial Domingo, gracias por recalar en el Viejo Mundo. Que ganas tengo de que llegues a la 3ª edición, eso si que es un reto documental.
¡Qué interesante! No sabía que Robin D. Laws había escrito para Warhammer, y mucho menos que no aparecía en los créditos de la versión española.
EliminarEn cuanto a lo que comentas de GW, pues sí. :-( En Designers & Dragons, por ejemplo, Appelcline señala que Hosgshead quiso publicar "Realms of Chaos" y que GW no les dejó (al parecer porque GW no quería que los jugadores interpretaran a criaturas del caos), como ya había hecho con su propia filial Flame Publications, que también quisieron publicarlo.
Warhammer es de mis juegos favoritos, pero yo tuve la edición en inglés (de hecho, fue el libro con el aprendí el idioma). De La Factoría solo adqurí algún suplemento cuando saldaron sus libros, y me pareció que la calidad de la impresión no era alta.
ResponderEliminarAhí no puedo opinar mucho porque solo tengo "Sombras sobre Bögenhafen" y el manual básico. Eso sí, este parece bien impreso porque, para lo que pesa, no está desencuadernado, a pesar de los años que tiene.
EliminarDicho esto, no quita que en los últimos libros (2002-2204) quizá la calidad fuese inferior si estaban experimentando con la "nueva" impresión digital.
Todavía tengo el básico de La Factoría y el primer Apócrifo. Es un juego que siempre me gustó, pero no acabó de cuajar en mi grupo de aquél entonces, así que jugamos "El Contrato de Oldenhaller", y poco más.
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