lunes, 29 de octubre de 2018

Tres nuevos roleros han venido al mundo

Hace un par de semanas tuve la enorme dicha de iniciar a varios adolescentes en los juegos de rol. En concreto a tres alumnos míos de 2º y 3º de Educación Secundaria Obligatoria, es decir, chavales con 13 y 14 años. 

Foto de StartupStockPhotos.


Digo que "han nacido tres nuevos roleros" porque la cosa no se ha quedado en esa partida que jugamos, sino que todos los días me preguntan que cuándo vamos a volver a jugar. Vamos, que están enganchados hasta las trancas, como yo mismo lo estuve a su edad.

Pero os voy a contar cómo empezó todo, pues es curioso y tiene hasta gracia.


Estábamos en clase y yo les había mandado unas (seguramente aburridas) actividades. Fue paseando por las mesas para comprobar que las hacían cuando lo encontré: un alumno tenía un dado de 12 caras en la mesa y otro un D20. Rápidamente les pregunté:

- ¿Vosotros sabéis para qué se usan esos dados?
- Para el rol -me contestó uno rápidamente.
- Ah, ¿entonces conocéis los juegos de rol?
- Sí, jugamos en los recreos -me contestó el otro.

Esto me escamó un poco, así que seguí preguntando:

- ¿Y a qué juegos jugáis?
- Nos los inventamos nosotros.

¿Cómorrr? Cuando escuché esto último no salía de mi asombro. Seguí preguntando y, para mi sorpresa, me enseñaron una ficha de PJ. Estaba en el cuaderno de Lengua, y era una ficha inventada por ellos (totalmente a lápiz). Se ve que habían intentado crear personajes, pero sin reglas: cada uno ponía lo que creía oportuno. Por ejemplo, te encontrabas: 

Fuerza: 80 de 150
Puntos de Vida: 100
Rapidez: 70 de 100

Había hasta "equipo", pero todo muy desordenado. Dos cosas me quedaron claras: que iban creando los PJ de una forma totalmente improvisada, aunque con el consenso de todos, y que en algunos elementos se percibía la influencia de los juegos de rol de los videojuegos.

En fin, no sé a lo que jugarían en los recreos, pero estos chicos tenían toda la pinta de no saber muy bien lo que era un juego de rol, así que me decidí a enseñarles. Les dije que un día me iba a traer un juego de rol para que lo viesen y que más adelante jugaríamos.

Otra muestra de que no tenían ni idea es que a partir de ahí todos los días me preguntaban:

- Profe, ¿te has traído el rol?

Vista su insistencia, me preparé. El curso era un 2º de ESO PMAR. Un 2º de ESO es lo que antiguamente equivalía a 8º de EGB. Un programa de PMAR es un grupo reducido de alumnos con necesidades educativas especiales (esto no existía en la EGB). Y la materia que yo les daba era el Ámbito Socio-Lingüístico; para que nos entendamos: Lengua y Sociales.

Como "en Sociales" estábamos viendo la Edad Media, no se me ocurrió mejor juego que Aquelarre, juego con el que yo también me inicié hace ya casi 25 años.

Un instante de la partida.


El lugar escogido fue la biblioteca del instituto, un sitio ideal porque tiene mesas grandes y mucha luz natural. Además, esto me venía perfecto porque este año estamos intentando dinamizar el uso de la biblioteca del centro, que los alumnos no la vean solo como un sitio donde sacar las novelas que les exigimos los de Lengua. En este sentido, íbamos a utilizar la biblioteca para jugar, pero además para aprender. Hicimos hasta un anuncio que colgamos en todas las clases para que se apuntaran más alumnos.


Y llegó el día. Quedamos una tarde, de 5 a 7, y se presentaron tres (el cuarto llegó algo tarde, se quedó esperando en la puerta y nosotros sin saberlo).

Dos de los nuevos roleros.


Como he dicho, escogí a Aquelarre, que les iba a venir muy bien para recordar algunos conceptos que ya habíamos visto en clase sobre la Edad Media. La partida estaba ambientada en un monasterio, donde tenían que pasar la noche. Es la misma partida que iba a llevar a las IberoRol, una partida sencilla aunque muy completa y que siempre gusta, ya sea a jugadores novatos o experimentados.

Un detalle curioso es que cuando les enseñé la tirada de 100 con un dado de decenas y otro de unidades, fliparon. Como digo, los pobres muchachos tenían tan poca idea que uno de los dos dados que se compraron era el D12, dado que prácticamente no se usa en ningún juego de rol...



Cuando terminamos les pregunté qué les había parecido. Estaban encantados, y se les veía que eran sinceros. Ahora no paran de preguntarme que cuándo vamos a continuar otra tarde. 

Por mi parte, yo también estoy muy contento de haberlos iniciado en este fantástico mundo, solo que no tengo tiempo para quedar por las tardes. 

Ahora solo queda que uno de ellos se atreva y dé el paso que supone adoptar el papel de Director de Juego, como yo mismo hice hace ya muuuucho tiempo. 

Estoy seguro de que, más tarde o más temprano, lo harán.


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8 comentarios:

  1. Enhorabuena. Crear cantera es algo maravilloso. En mi cole el año pasado conseguí terminar dos partidas de La llamada y dos de Aquelarre con grupos diferentes. Pero la mejor introducción la hice en verano con un grupo de ex alumnos que ahora están en Bachillerato y que quedaron flipadísimos y enganchadísimos, hasta el punto que busqué manuales de saldo de Aquelarre (de la edición de Pandora) por todas las tiendas virtuales para comprárselos. Y debo decir que con este último grupo todo salió tan bien, lo pillaron tan bien desde el principio, interpretaron, se metieron tanto en el juego, que las casi siete horas que nos pegamos nos volaron, y yo tuve la mejor experiencia de rol en años. Es genial esto de iniciar gente, como digo. Tienes mis experiencias en immaculudica.blogspot.com en los posts dedicados a rol. Un abrazo!!

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    1. Pues son muy interesantes tus experiencias, Josep. Me han interesado mucho los problemas e inconvenientes que has encontrado porque yo también tengo pendiente una entrada de ese tipo.

      Por cierto, si buscas más manuales de Aquelarre de Caja de Pandora hay muchos todavía a 10 € (la versión a color y en tapa dura).

      Y sí, es un enorme placer iniciar a chavales de estas edades ;-)

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  2. Bonita historia, seguro que sacarás más huecos para enseñarles más juegos y afianzar más la afición.

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  3. Me ha encantado tu artículo, yo fui uno de eso chavales que jugaba en la biblioteca del instituto con unas fotocopias que teníamos por ahí, nos inventábamos casi todas las reglas, pero no hacía falta más. Un saludo.

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  4. Genial, si ya tenían interés en el tema (aunque estuvieran jugando de oídas) seguro que ha sido mucho más fáciles que les mole el tema. Y con una partida dirigida por alguien que sabe, aún mejor :D.

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  5. Pues sí, aunque no es oro todo lo que reluce. Tengo que escribir otra entrada con otras impresiones que aunque no nos gusten también son importantes.

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