El asesinato de Carlos Moreno a manos de Javier Rosado y Félix Martínez fue comentado en muchas noticias de la época. También fue tratado con más detalle en reportajes, como por ejemplo el que apareció en la revista Interviú. Hoy os traigo otro de estos reportajes, que para mí había pasado desapercibido hasta ahora. El motivo de esto último se debe a que, a diferencia del de Interviú (por ejemplo), en la portada de esta revista no hay ninguna referencia al crimen, al rol ni a nada.
Este reportaje apareció en el número 486 de la revista Época, el correspondiente a la semana del 14 al 20 de junio de 1994, es decir, al poco de relacionarse el crimen con los juegos de rol (el 8 de junio). Para quien no lo sepa, Época era una revista semanal, dedicada principalmente a la política.
El reportaje tiene cinco páginas, se titula "Rol de asesinos" y su autor es Óscar López-Fonseca (las fotos son de Eduardo Méndez).
La descripción que viene en el sumario nos indica muy bien el contenido del mismo:
"Cuando el juego es asesinar. Dos estudiantes madrileños asesinaron en el transcurso de un juego de rol a un hombre. Época relata cómo fue el crimen, con datos inéditos del mismo y sus autores".
Efectivamente, el grueso del artículo es la descripción del asesinato, contando para ello con la ayuda de algunas declaraciones de la policía y el "diario" de Javier Rosado.
También analiza, brevemente, la personalidad de los asesinos, así como algunas de sus aficiones: los juegos de rol, las películas gore... Como se puede observar en las imágenes, la policía le hizo fotos a los cuchillos, a dados de rol (e incluso a las Hojas de PJ de AD&D), a cintas VHS con supuestas películas gore, varios ejemplares de la revista Fangoria y hasta al cómic Malefic de Luis Royo.
Llegan a explicar el objetivo del juego Razas, ya sabéis, el juego que se había inventado Javier Rosado. Según la descripción, no puede ser más simple y absurdo: gana el que obtenga más puntos y los puntos solo se obtienen matando. Eso sí, lo que nunca había escuchado es que, según los redactores, el juego de rol Vampiro había tenido una ligera influencia en Razas (la verdad, yo no se la veo por ningún lado...):
"Debían conseguir más puntos que sus otros seis compañeros en el juego que Javier había ideado a partir de uno comercializado llamado Vampiro. Había que conseguir muchos puntos, y la única forma de hacerlo era matar".
El reportaje también indica que algunas librerías especializadas habían recibido en los últimos días "decenas de llamadas preguntando por el juego Razas". También se hacen eco de la alarma suscitada en la sociedad, y del consiguiente problema que muchos jugadores estaban teniendo ahora para poder jugar ("Mi madre no me deja ir a la partida del próximo sábado").
Por suerte, los redactores también contaron con las opiniones de expertos en el tema, como Pedro Duque (director de la librería El Aventurero de Madrid) y Karl, encargado de la tienda Crisis (posiblemente se refieran a Carl M. Hofferber, jugador veterano todavía activo).
Estos, evidentemente, señalaron cómo este tipo de juegos son totalmente inofensivos y que incluso en la modalidad de rol en vivo queda bien claro en los manuales que en ningún momento se debe actuar con violencia contra otro participante o una tercera persona.
Por desgracia, los redactores terminaron relacionando este crimen con otro ocurrido en EEUU, el de Lieth von Stein, en el que los juegos de rol también pillaron repaso sin estar involucrados.
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| Como se puede observar, en la portada no hay ninguna referencia al mal llamado "crimen del rol". |
En fin, estamos ante otro reportaje que, mucho me temo, dejó entre sus lectores la idea de que los juegos de rol eran peligrosos. 😔






Pues, era yo. Ya no recordaba eso, la hemeroteca lo guarda todo.
ResponderEliminarHombre, Carl, encantado de saludarte por aquí. Por cierto, ¿no serás por casualidad el que en la foto tiene el Ars Magica?
EliminarYo lo recuerdo perfectamente. Cuando se les detuvo, y se relacionó con los juegos de rol, afectó a algunos de mis amigos. Padres desinformados, gente que no sabía (ni saben ahora) qué era un juego de rolLo que si recuerdo es a mí madre defendiendo que prefería vernos jugando a rol en el comedor de casa, tirando dados y riendo a vernos por la calle cerveza y porros en mano.
ResponderEliminarEn fin. Muchos años después, sigo jugando a rol y aún no he asesinado a nadie. Y es como el crimen de la.katana, por jugar a juegos de ordenador de rol. Es la pescadilla que se muerde la cola...
Sí, mi madre también se alarmó, tras el revuelo de los medios, al ver los manuales de Aquelarre.
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