domingo, 8 de mayo de 2022

Subvenciones y juegos de rol

Una subvención es, según la página Economipedia, "una aportación de tipo económico percibida por una persona o grupo de personas desde un organismo público, la cual no debe reembolsarse".

 


 

En el mundo del rol ha habido distintas subvenciones. Muy posiblemente la primera haya sido la que dio origen a Ludotecnia (1990) y a Mutantes en la Sombra (1991). En la entrevista que Iñaki Gavieiro y Mikel Cabriada le hicieron a la editorial nos contaron con más detalle en qué consistió esa subvención:

"La Diputación Foral de Vizcaya ofrecía planes de creación de nuevas empresas a las Formaciones Profesionales (...). Contamos con una subvención de la Diputación Foral de Vizcaya para publicar Mutantes en la Sombra. Que se fiaran de nosotros nos costó un año. Tengo que decir que esa subvención era muy atípica, porque nos daban un dinero que no controlábamos, no podíamos disponer de él a nuestro antojo, estábamos supeditados a supervisores que no sabían en qué estábamos trabajando... Bueno, nos dieron el dinero para comenzar pero, en el momento en el que generábamos ingresos, ya no nos daban dinero, así que publicamos Mutantes en la Sombra (...)" (Dosdediez #3, marzo de 1994).

 


 

Posteriores a esta tenemos las subvenciones que dio la Generalitat de Cataluña a los juegos de rol publicados en catalán por JOC Internacional. En los créditos de La Crida de Cthulhu (1996), Tirant lo Blanc (1996) y Almogàvers (1995) se indica claramente esta ayuda.

Créditos del Tirant lo Blanc.


Créditos del Almogàvers (aparece también el logo del BBV).

 

Con respecto a las versiones en catalán de El Señor de los Anillos (1992), Aquelarre (1992) y El Señor de los Anillos Básico (1994), es posible que también recibieran la subvención pero no he podido comprobarlo porque no las tengo.

 


 

En el siglo XXI también tenemos otros casos de subvenciones a juegos de rol. Un ejemplo es Nahui Ollin (2019), publicado por Nosolorol, y que recibió "una ayuda a la edición" por parte de la Comunidad de Madrid.

 


 

Siguiendo con Madrid, también las tiendas especializadas han recibido ayudas "para la modernización e innovación de las librerías" de la Comunidad. Tenemos así que, en el ejercicio 2020, Generación X recibió algo más de 5.500 € para la "mejora de las condiciones del establecimiento comercial"; o Elektra Cómic, que recibió algo más de 1.500 € por el concepto "impulso de la presencia en la web de la librería".

En resumen, las subvenciones son unas ayudas nada despreciables y yo me atrevería a decir que, en la situación actual (con las subidas de precio del papel y del cartón), pueden ser un recurso muy a tener en cuenta.

En fin, ¿qué opináis? ¿Conocéis otras subvenciones en el mundo del rol?

15 comentarios:

  1. Las subvenciones han perdido totalmente la finalidad para las que fueron concebidas y se convirtieron, en épocas de liquidez, en instrumentos de compra de votos.
    Se podían pedir ayudas para todo, en función de la etiqueta de moda en cada momento. Una tumba de dinero público.
    Yo lo siento, pero son una herramienta que se ha prostituido de tal modo que se ha vuelto ineficaz e insuficiente donde verdaderamente hacia falta.

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    1. Sí, desde ese punto de vista (y de las que hemos comentado) creo que la única subvención "donde verdaderamente hacía falta" fue la concedida a Ludotecnia.

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  2. Un problema de las subvenciones es que siempre va a tener detractores, dado el nivel que tienen los políticos que son los que las dan. Hay tantísimas que muchas estarán bien empleadas seguramente, pero otras serán dineros tirados y puro interés político.

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  3. En su día nuestro club de rol recibió alguna que otra subvención del Ayuntamiento de Pamplona y, aparte de para comprar juegos, esto (junto a las cuotas de los socios) también ayudó parcialmente a que publicásemos el fanzine "Mercenario". No sé si esto entraría dentro del espíritu de lo que preguntas al final de la entrada.

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    1. Sí, sí, por supuesto, Javier, entra exactamente en lo que preguntaba. Tenemos en este caso una ayuda local que le sirvió al club para comprar juegos y finanziar parte de la impresión del fanzine "Mercenario". Fanzine muy interesante, por cierto; llevo tiempo queriendo reseñar alguno de sus números.

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    2. En carabanchel, Madrid, en los 90, nuestro club también recibía subvenciones tanto para comprar material (libros, principalmente) como para organizar jornadas. Además, teníamos varios espacios reservados en el centro cultural..

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    3. ¡Genial, Jose, muchas gracias!
      Me pregunto si los ayuntamientos de hoy en día seguirán apoyando económicamente a los clubes.

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  4. Creo recordar que los autores de As Crónicas de Gaidil, un juego de rol en gallego, mencionaron en una entrevista que habían recibido una subvención para publicarlo.

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    1. Pues podría ser. En Twitter me han comentado también el caso del juego Atopia, escrito en vasco, y que también ha recibido una ayuda.

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  5. Nosotros como asociación (Los portales, en Pinto, Madrid) funcionamos siempre con subvenciones porque la fundamos siendo adolescentes y no teníamos un duro.

    Conseguimos un local a base de hacer muchas actividades de dinamización del pueblo así como movernos a nivel local. Conseguimos subvenciones para jornadas de rol porque se hacían las cosas y se hacían bien e incluso conseguimos una pequeña subvención anual para nuestro funcionamiento.

    Pero claro, hablamos de una asociación en la que durante los 17 años de existencia, el grueso de los socios estudiaba.

    Personalmente, si hay un interés social y un trabajo intenso detrás, no entiendo por qué no

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    1. No, está claro que en estos casos nadie lo discute.

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  6. Buenas

    Yo fui socio de un club universitario de juegos rol, estrategia y demas entre 1995 y 2002 (mi etapa universitaria mas o menos). Estaba muy bien porque aparte de tener local gratis, habia multiples subvenciones con las que podiamos comprar mucho de lo q salia por esa epoca. Habia ademas un presupuesto aparte para comprar material de oficina y para fotocopias. La unica pega es q solo se podia ir de diario al estar dentro de los edificios de la universidad.
    Si quereis, puedo explicar un poco como funcionaba el tema de subvenciones de la UPM en aquellos tiempos.

    Un saludo

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    1. Muy buenas, Agus.

      Pues sí, estaría bien conocer cómo funcionaban las subvenciones en el ámbito de la universidad.

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  7. Buenas

    Pues vamos alla :)

    Lo primero, comentar que nuestra universisdad era la Universidad Politécnica de Madrid. No se si en otras universidades seria igual o parecido.

    En general, había varios tipos subvenciones, algunas eran periódicas y se daban cada año académico y otras se daban con motivo de  alguna ocasión o actividad especial, como unas jornadas, cursos y similares.
    En todos los casos había q hacer una solicitud con documentacion, la cantidad pedida, para q se quería, etc.

    Vamos a ir viendo algunas:

    1. Subvención del rectorado. Esta la daba la UPM y era anual. Había q mandar una memoria de las actividades hechas el año anterior (por eso siempre que se hacia una partida de lo que fuera se rellenaba una hoja en la q se ponia la actividad, fecha y datos de los participantes). Normalmente nos concedian casi siempre 25.000 pesetas (150€). Al igual q con el resto de subvenciones, nunca se nos daba el dinero. Una vez se sabia la camtidad, ibamos a la tienda q fuera y haciamos un pedido por ese dinero (al ser un club y tal siempre hacian algun descuento) y la tienda expedia una factura proforma. Esa es la factura q se mandaba al organo  que correspondia, este la pagaba al comercio y cuando el comercio ya habia recibido el pago, nos avisaba para q pudieramos recoger el material.

    2. Subvencion de Extension Universitaria. Esta dependia de la propia escuela, tambien era anual y el monto era muy variable. Hubo años q hubo mucho y otros nada..... El proceso de peticion, compra y pago era el mismo q el anterior

    3. Subvencion para material fungible. Como la anterior, pero en este caso solo se podia comprar material fungible (folios, cuadernos, lapices, bolis....) Nada de libros o juegos como con las otras dos.

    4. Subvenciones especiales. Estas eran las q se pedian para algo especial. Las concedia tambien la escuela y podian valer para pagar los carteles de las jornadas o materiales q fueran necesario.

    Como hubo años con subvenciones bastante golosas, teniamos un armario llenito de material y antes de q me fuera, hizo falta comprar otro....

    La verdad es q el sistema funcionaba bastante bien.

    Espero q os haya parecido interesante

    Un saludo

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    1. Pues sí, a mí por lo menos me ha resultado muy interesante.

      Además, parece ficción: la universidad financiando jornadas y ayudando a la compra de manuales. Me pregunto si hoy en día se seguirá haciendo.

      De lo que no cabe duda es de que se cumplió el sueño (o plan) de Francesc Matas cuando hablaba de que el siguiente paso era el salto a las universidades.

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