miércoles, 12 de abril de 2017

Menos mal que Ricard recogió el guante

Hoy vamos a hablar de la revista Juguetes y Juegos de España, bueno, en concreto de su número 104. ¿Que por qué? Bueno, porque posiblemente esta sea la primera revista no especializada que habla, aunque brevemente, de los juegos de rol en España.


Ojo, y tiene, o tuvo mejor dicho, su importancia, ya que el público preferente de esta revista eran las empresas jugueteras y distribuidoras españolas, muchas de las cuales podrían haberse interesado en la publicación o distribución de este sector que la afición reclamaba fervientemente.

Pongámonos en situación. Este número apareció en diciembre de 1987. Hasta ahora, la publicación de juegos de rol en castellano es prácticamente nula. Tenemos la caja roja de Dalmau en 1985 y sus tres aventuras en 1986. Ese mismo año de 1987 que acababa no se había publicado nada y lo peor es que no había noticias de que alguien estuviese interesado en publicar juegos de rol en castellano.



La revista le dedica dos artículos a los juegos de rol y, la verdad, habla bien de ellos. Pero conozcamos un poco más Juguetes y Juegos de España para valorar su importancia. 

Como dijimos antes, esta revista iba ya por su número 104. Fundada en 1962, esta publicación era trimestral y se editaba desde Barcelona. Encuadernada en rústica, este número consta de 256 páginas, muchas de ellas a color por ser publicidad.

Los Clicks o Playmobil.


Tente, Scalextric...
Distintos juegos de Borrás.


Algunos de los artículos tienen que ver con la nueva situación de entrada en la CEE. Así, se habla de que ya está disponible la Guía informativa de las subvenciones y ayudas de la CEE a las empresas o de que ya están listas las Normas de Seguridad juguetera en España. Aparece incluso un calendario (para el periodo 1986-1992) del Desarme Arancelario Juguetero.

Me ha sorprendido que ya en 1987 había una situación muy parecida a la actual: era muy difícil competir con los precios de algunos países extranjeros (Taiwan y Hong Kong se llevan la palma como fabricantes baratos). En una entrevista a una empresa de aduanas y transportes internacionales ya se hablaba de que España debía apostar por la calidad (frente al precio) y lo educativo frente a lo tecnológico porque en esto último íbamos muy atrasados.


Pero vayamos a lo que más nos interesa: los dos artículos que se dedican a los juegos de rol (es una lástima que no vengan firmados).

El primero, Cuando la voluntad de "la afición" se pone en juego, es una breve reseña de las segundas JESYR, o Jornadas de juego 87 como ellos la llaman. Celebradas del 5 al 8 de diciembre en Barcelona, un redactor de Juguetes y Juegos de España participó el primer día en una mesa redonda. Curiosamente, las dos reseñas que se hicieron desde las revistas especializadas de la época (Troll y Líder) ni lo mencionan.



En el artículo se destaca que estas jornadas son "un acontecimiento básicamente no-comercial" y, sobre todo, que el sentir generalizado de los jóvenes aficionados es el de la protesta o queja por la falta de interés de los fabricantes españoles por este tipo de juegos, lo que les obliga a adquirir permanentemente juegos importados del extranjero, que además del problema de la traducción está el de que "están centrados en temas muchas veces alejados de la sensibilidad española" (como veremos más adelante, esto último enlaza con el siguiente artículo y con el título de la entrada).

Los aficionados se preguntaban por qué si en el extranjero estos juegos tienen tanto éxito, aquí nadie se dedicaba a ellos. Como hoy en día sabemos, el boom por los juegos de rol en España llegó, solo que unos años más tarde. Ojo, que uno de los organizadores de las jornadas fue JOC Internacional; lo mismo tomó nota aquí de ese entusiamo de la afición.

Las únicas imágenes que aparecen son de D&D, pero lo curioso es que ninguna está en castellano: la imagen del básico corresponde a la versión en inglés, y la de las aventuras a la versión francesa.

Para dar una idea del volumen de negocio, el artículo adjunta el tiraje de la revista especializada francesa Jeaux & Estrategie, que era de 15.000 ejemplares. Por curiosidad, he consultado las respectivas revistas españolas de la época donde aparecen las reseñas de estas jornadas y Troll (nº 9) no da cifras de tiraje; en cuanto a Líder (nº 3), sí señala que son 1.500 ejemplares.


El segundo artículo, ¿Qué es un juego de rol?, evidentemente buscaba informar a los posibles lectores-empresarios españoles de esta nueva forma de ocio que seguramente les debía sonar a chino. En mi opinión, y para no ser una revista especializada, explica el funcionamiento de forma muy correcta:
"En los juegos de rol el placer de jugar es el objetivo, no se juega para ganar a otros competidores [...] sino que el placer se encuentra en la aventura vivida. La mayor diversión se obtiene de la interpretación misma que se hace del personaje que se está encarnando".
 El artículo finaliza con unas palabras que me han gustado especialmente, sobre todo por lo profético que han resultado ser. El redactor destaca que hay muchos juegos de rol con temáticas variadísimas, pero que:
"Aún no podemos jugar a 'representar' a Don Quijote, el mío Cid, ni a una 'meiga' u otros interesantes personajes de nuestra mitología hispánica. Esperemos que alguien se atreva y recoja el guante...".
En efecto, la mención a las meigas nos hace pensar irremediablemente en Aquelarre (que se publicará tres años después). Pues sí, menos mal que Ricard Ibáñez aceptó el desafío y recogió el guante :)

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