domingo, 20 de septiembre de 2015

El Rol a principios de 1989 (revista Troll)

Leer el número 15 de la revista Troll, el correspondiente a los meses de enero y febrero de 1989, nos da una buena idea de cómo era el panorama rolero en nuestro país a principios de este año. No en vano, en estas fechas Troll era la única revista del mercado dedicada exclusivamente a juegos de rol (en ella no había cabida para el wargame, tan presente en esta época).


Si por algo se caracteriza este momento es por la importancia que tienen los juegos de importación, ya sea en inglés o francés. Y es que en español apenas hay nada. Si quitamos el Dungeons & Dragons de Dalmau (1985), que había recibido tres suplementos en 1986 y desde eso nada, solo hay traducidos los recién salidos de imprenta La llamada de Cthulhu, que es de septiembre del 88, y RuneQuest, de octubre de ese mismo año.

Las traducciones de estos últimos son tan recientes que a lo largo de la revista se nota que los colaboradores manejan todavía la versión original en inglés. Así, a Francisco José Campos se le escapa keeper por Guardián (de los arcanos) en una "extensión" (término que utilizaban para referirse a las actuales ayudas) para La llamada de Cthulhu, y Ricard Ibáñez utiliza la habilidad "Mito de Cthulhu", así en singular, y no "Mitos de Cthulhu", que es la que aparecerá en el manual traducido por Joc Internacional.


Esta herencia de la traducción inglesa se incrementa si el juego aún no ha sido traducido al castellano, como es el caso del Advanced Dungeons & Dragons (que no sería traducido hasta 1992 por la editorial Zinco). El colaborador Radegundo de Maguncia deja bastantes ejemplos en su módulo Doble filo: junto a muchos términos traducidos encontramos "Legal evil, Neutral-good, Fighter, Magic Missile, Half Orc, HP (por PV)" o "Ataque especial: beso energy drain" y "Magia: clarividencia, sugestión, shape change y abrir puerta" por citar algunos ejemplos.

Esta dependencia del juego de importación la vemos también en la publicidad, donde la tienda Jocs & Games nos destaca la última novedad que ha traído: GURPS (al castellano no sería traducido hasta 1995 por la editorial La Factoría), junto con sus suplementos GURPS Horror, GURPS Space, GURPS Fantasy, GURPS Bestiary, etc.


También en las actividades organizadas por los clubs se comprueba que estos padres del rol en nuestro país no se conformaban con lo que había traducido. El propio club Troll anunciaba en la contraportada de la revista la próxima liga nacional de Blood Bowl, juego que no sería traducido hasta 1991 por la editorial Diseños Orbitales. O un poco antes incluso: en noviembre del 88, durante las JESYR, el club Auryn organizó partidas de iniciación de Paranoia (traducido en 1991 por Joc), Maléfices (nunca traducido al castellano) y La Vallée des Rois (juego del que, sinceramente, hasta hoy no conocía nada, y evidentemente sin traducir).

Es encomiable la actitud de estos pioneros del rol en nuestro país, los cuales no se conformaban con lo que había. ¿Que en 1986 Dalmau deja de publicar en castellano y no hay nada nuevo hasta finales de 1988 con Joc? No había problema: adquirían las últimas novedades de importación, las medio traducían ellos mismos y a jugar...

Para mí, que comencé en 1994, cuando había ya una gran oferta en nuestro idioma (traducido y propio), nunca me llamó la atención comprar un juego de rol en inglés, pero es de elogio lo que hicieron estos adelantados del rol patrio.



Un repaso a la sección de novedades de la revista evidencia lo que estamos afirmando. Encontramos, entre otras novedades, Les Royaumes Oubliés (Reinos Olvidados), Les Dieux de Glorantha para RQ,  módulos para JRTM, que son las iniciales en francés de ¡nuestro MERP!, y la traducción de Warhammer JdR al país galo, entre otras.

Llama la atención lo pendiente que se estaba de Francia en esta época y lo poco que lo estamos hoy, prácticamente para señalar que un juego nuestro va a ser traducido al francés y poco más, mientras que en estos años estaban atentos a TODAS las novedades. Y no creo que fuese porque el redactor-jefe de la revista, Luis D´Estrées, fuese franco-español. Todas las revistas y fanzines de la época están al tanto de la situación en Francia. Además de que es nuestra frontera natural, todos estos abuelos del rol estudiaron en el instituto más francés que inglés; eso sin olvidar que muchos de estos precursores eran catalanes y les pillaba muy cerca entrar a comprar lo último.



Y es que en castellano había pocas novedades. Eso sí, se nota cómo Joc Internacional empezó pisando fuerte con un ritmo de publicaciones no visto hasta la fecha en nuestro país: si en septiembre del 88 sacaba el básico de Cthulhu, en octubre nos presentaba RQ y un primer suplemento de La llamada, Fragmentos de terror. Unas semanas más tarde, otro suplemento: El manicomio. Y ya se anunciaba para febrero un tercer suplemento, Solo contra el Wendigo, y el primero de RQ: Los Vikingos.

A destacar que desde la redacción de Troll no solo nos informaban de su salida, sino que hacían ya una primera reseña. Sorprende el sentido crítico que tenían ya de una novedad como era RQ:
"Son de lamentar algunos errores en las transcripciones y montajes, [...] Numerosos aficionados se han lamentado además de la pobre calidad gráfica del juego, sobre todo en lo referente a las ilustraciones de Roser Pineda"
Recapitulemos. Estamos en un momento, principios de 1989, donde solo hay una editorial de juegos de rol española: Joc Internacional, ya que Dalmau Carles Pla, como hemos dicho, había abandonado la línea de D&D básico en 1986. Tres juegos traducidos: el mencionado D&D, La llamada de Cthulhu y RuneQuest. Se está muy pendiente, por tanto, de las novedades de importación en inglés y francés.



Cambiando de tema, en un repaso a este inicio del año 89 no podemos dejar de reflejar los comentarios que suscitó la reciente JESYR 88. Todas las revistas y fanzines de principios de año tienen su respectiva reseña. Las JESYR (Jornadas de Estrategia, Simulación Y Rol) celebradas del 29 de octubre al 1 de noviembre de 1988 eran las terceras que se organizaban. No dejo de maravillarme con lo precoces que fueron en organizar las primeras, la de 1986, cuando solo había traducido un juego al español, la mencionada caja roja de D&D de 1985... En solo un año y se organizan unas jornadas a nivel nacional... Viéndolo así, repito, no dejo de sorprenderme con el estado de la afición de estos primeros años.

Pero volvamos a la que nos ocupa, la tercera. También se celebraron en Barcelona, como las anteriores. Los organizadores fueron Ludocentre y este año se ubicaron en un instituto, el Pius XII. El artículo, firmado por un tal Diego Pérez que no aparece en los créditos, se centra en los clubs. Asistimos a la presentación oficial de AEJESYR, que aunque fundada en Zaragoza, era la Asociación Española de Jugadores de Estrategia, Simulación y Rol. También se nos presentan las actividades que organizaron el club Auryn (ya señaladas anteriormente), el club M&S (uno de los primeros clubs de España) y otros que veremos con más detalle.



El club Jolly Rogers de Zaragoza, por ejemplo, que presentaba su fanzine (¿o deberíamos llamar revista?) Sir Roger, con nada más y nada menos que 50 páginas (para hacernos una idea este número de Troll tiene 38).

Parece ser que destacaron (y mucho) las partidas de Paranoia organizadas por el club Warmice, en las que hubo gritos, insultos, pistolas de agua, duchas de champú, caras pintarrajeadas de carmín, etc. Sin duda, debió de sorprender a propios y a extraños. Creo que estas hilarantes partidas las dirigía el genial Miguel Aceytuno.

Otra que llamó la atención fue la presentación del módulo para La llamada "Nox Demoni" (creado por Joaquín Agreda y Álex de la Iglesia; sí, Álex de la Iglesia), del club Los Pelotas de Bilbao. Parece ser que hubo un enorme estandarte con la mascota del club, una explosión de petardos y un enigmático mensaje por megafonía. Este tipo de presentaciones y /o partidas parece que ya no se da en las jornadas de hoy, mucho más tranquilas (¿y aburridas?) a mi parecer.



Con respecto a los stands, estuvieron, entre otros, grandes clásicos como Jocs & Games, Joc Internacional, Ludopress (con su revista Alea), Juegos sin Fronteras y Gigamesh.

La verdad es que tiene que molar haber presenciado unas JESYR como estas, con tanto pata negra por ahí suelto cometiendo las barbaridades típicas de la edad juvenil.

Haré ahora una pequeña referencia en cuanto a la edición de la revista para constatar cómo estaba este tema por estos años. Antes de nada me ha sorprendido el tipo de papel utilizado, muy diferente al que traía la ya reseñada hace unos meses Troll 19 (septiembre de 1989). Comparado con aquel, este recuerda al papel utilizado por los periódicos, aunque más grueso, eso sí. Pero lo que llama más la atención en estos tiempos donde no existía Internet es la forma de colaborar con la revista. Os dejo unas notas a ver qué os parece:
"Enviar el artículo fotocopiado y a máquina, las ilustraciones (fotocopias a tinta china o tramadas -el lápiz y la aguada no salen decentemente impresas-) y fotos (también tramadas y bien contrastadas), en caso que las haya. Todo ello nos lo enviáis a..."
Hoy en día vemos todo esto muy rudimentario y lento, y aunque en la época era lo normal, no por ello deja de sorprendernos.



Nombre: Revista de rol Troll
Número: 15
Fecha: enero-febrero de 1989
Año: IV
Periodicidad: bimestral
Ciudad: Barcelona
Redactor-jefe: Luis D´Estrées
Depósito legal: B-37111-86
Interior: b/n
Páginas: 38
Precio: 250 pesetas

¿Qué más incluía este número 15?

¿Todavía queréis leer más? Bueno, pues sigo. Este número también traía una ayuda de Ricard Ibáñez titulada "Las tierras libres". En ella se describían los días de fiesta de esta región (donde habitaban humanos, enanos, elfos y halflings) y se ofrecían cinco ideas para desarrollar aventuras. Aunque es una ambientación típica de D&D, el estilo es serio y duro, más cercano a la cruda realidad de Aquelarre que a la delicadeza de un elfo comeflores, como el mismo autor ha nombrado más de una vez.

Hay otra ayuda para La llamada de Cthulhu, titulada "A propósito del Diablo...". El autor es F. J. Campos y él mismo nos aclara la finalidad de esta "expansión":
"La llamada de Cthulhu es un juego de horror. Sin embargo, muchos jugadores no familiarizados con la obra de Lovecraft no encuentran angustioso un encuentro con un profundo [...] Quizá sea pues la hora de introducir nuevos elementos de horror y misterio. Espiritismo, adivinación y fenómenos paranormales pueden ser un tónico adecuado para dar nuevas perspectivas al juego..."

El artículo son 8 páginas y a mí me ha parecido interesante, y más cuando en esos tiempos no había otro juego de horror que pudiese acoger esta temática tan ajena a los Mitos. También me ha llamado la atención que aunque todavía falta más de un año para que se publique Aquelarre (noviembre de 1990) ya aparecen aquí nombres muy conocidos para la afición como Surgat, Frimost o Silcarde junto a otros menos conocidos como Bechard, Neblirus, Lucifugo, etc. Sería interesante saber por qué más adelante Ricard utilizará algunos y descartará otros. Me explico: ¿qué bibliografía o criterio siguió?



También encontramos tres aventuras, una la ya mencionada de Radegundo de Maguncia para AD&D, "Doble filo", y otras dos de Ricard Ibáñez, una para La llamada, "El cuchillo", y otra para D&D básico, El ritual del fuego negro. Con respecto a esta última, podemos decir que el estilo es parecido al de la ayuda antes mencionada.

La revista se completa con una sección sobre pintura de miniaturas, otra de literatura a cargo de Lluis Salvador y unas críticas de las películas Willow (1988) y Los creyentes (1987). Esta última no la conocía, pero por la reseña parece bastante interesante.

Una última curiosidad. En la sección de clubs se hacía mención, entre otros, a un nuevo club, "Tarantela", de Barcelona. Este club estaba liderado por un (en estos momentos) desconocido  Eduard García Castro, el cual llegaría a ser director de la revista Líder y a tener cierto poder en la editorial Joc Internacional.



6 comentarios:

  1. Interesante análisis de la revista.
    En aclaración a uno de tus comentarios, te informo que Diego Pérez era un "alias" que se usaba en la redacción cuando alguno de sus miembros ya no quería firmar más artículos o simplemente no quedaba muy satisfecho con su entrega (aunque lo más habitual era el primer caso).

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    1. Hombre, Luis, todo un honor tenerte por aquí. Mi más sincera enhorabuena por un trabajo que todavía hoy sigue provocando admiración.

      Y gracias por aclarar lo de "Diego Pérez".

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  2. Qué grande la Troll... Totalmente mítica, aún la tengo bien guardadita en alguna caja vetusta.

    Debo decir que yo estuve en esas Jesyr, y doy fe de que lo de Los Pelotas fue así. Creo recordar que se jugaba en una enorme sala subterránea, y de repente empezó a sonar el estruendo de una ristra de petardos en la escalera que venía de arriba. Al girarme vi a unos tíos vestidos con gabardinas y gafas de sol rodeados por la humareda, y detrás de ellos, un enorme estandarte de la mascota del club, que si no me equivoco era una especie de... ¿kobold? con unas pelotas grandes como bolas de cañón, pero peludas. O así es como lo recuerdo yo, vaya...

    ¡Gran entrada nostálgica!

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    1. Oscar, gracias por relatarnos tu experiencia. La revista no llega a incluir tantos detalles como las gabardinas o las gafas de sol, que seguro sorprendieron a todos.

      Lástima que en esos tiempos no existían los actuales móviles, si no tendríamos numerosas fotos del evento.

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  3. Ojú, lo que nos llegamos a reír en esas jornadas.

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    1. Miguel, gracias por comentar: es todo un honor verte por aquí. A propósito de Paranoia, ¿recuerdas alguna anécdota más? Según comentaba F.J. Campos, creo que os cambiabais de máster, tirabais la pantalla a posta para que se viese una revista porno en lugar de la aventura...

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